• Mejorar la eficiencia de energía en la fabricación farmacéutica

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Para lograr un modelo de gestión de la energía activa se debe empezar por la recolección de datos.

Las compañías farmacéuticas deben hacer frente a la fuerte competencia y a la presión por el éxito de sus líneas en desarrollo; por eso necesitan un rendimiento perfecto en cada aspecto de su organización, incluidos los sistemas de energía.

¿Por qué es tan importante la eficiencia de energía? Abordar los costos de energía elevados es un problema inmediato. Y a medida que la energía se vuelve más costosa, los gobiernos imponen gravámenes sobre el carbono y la energía que generan costos indirectos asociados al consumo energético. La elaboración de productos farmacéuticos, como muchas otras industrias, se ve cada vez más presionada a adoptar medidas de responsabilidad corporativa social y ambiental. Implementar un programa de gestión de la energía es una forma estratégica de controlar esos costos, aumentar la eficiencia general y ganarse una buena reputación como ciudadano global.

Introducir el ciclo de vida de gestión de energía. En la elaboración de productos farmacéuticos, el mantenimiento de los entornos críticos y el consumo de energía asociado implican costos operativos considerables y la obligación de invertir en calidad y cumplimiento de normas. Los programas de gestión de la energía exitosos aplican el siguiente enfoque de cuatro pasos que contempla todo el ciclo de vida:

  1. Primer paso: Auditar y medir el uso de energía Lograr un modelo de gestión de energía activo comienza con la recolección de datos. Los establecimientos farmacéuticos deben monitorear todos los tipos de servicios públicos —gas, electricidad, vapor, agua caliente y helada y aire comprimido—, cada uno con sus costos de energía y huella de CO2 asociados. Al reunir información precisa y pertinente mediante mediciones y auditorías, se construye la base para un plan eficaz.
  2. Segundo paso: establecer las bases El siguiente paso es usar esos datos para reducir el desperdicio de energía. Muchos establecimientos farmacéuticos comienzan implementando medidas de eficiencia energética pasiva para reducir las pérdidas de los dispositivos que consumen energía. Esto se logra con soluciones de iluminación de bajo consumo, transformadores con bajo nivel de pérdida y motores de alta eficiencia.

    Los programas de gestión de la energía también deben contemplar las actividades y acciones de las personas que impactan en el consumo de energía. Los programas de concientización, los concursos con incentivos y la capacitación formal son maneras valiosas de captar el interés de los ocupantes y obtener su cooperación.
  1. Tercer paso: optimizar a través de automatización y regulación Las medidas pasivas en si mismas no son totalmente efectivas. Por ejemplo, sin un control apropiado no es posible optimizar el rendimiento de un motor de alta eficiencia. El control automático de velocidad puede ayudar a obtener importantes ahorros adicionales. 

    La reducción de la energía activa puede ser especialmente difícil de lograr en la elaboración farmacéutica, donde mantener el entorno adecuado es clave para garantizar la calidad de los productos y el cumplimiento de las normas. Sin embargo, mediante mediciones y auditorías cuidadosas es posible encontrar y eliminar el desperdicio de energía en forma segura sin ceder capacidad de cumplimiento de normas ni calidad.

    A veces el mantenimiento básico puede brindar importantes beneficios. Por ejemplo, durante una auditoría que implicó recorrer un establecimiento se calculó que la válvula de calefacción de una manejadora de aire que había quedado abierta representaba un desperdicio estimado de US$10.000 al año. El costo de reemplazar la válvula es inferior a US$1500. A pesar del desperdicio de energía, no se habían registrado quejas ni problemas con relación a las condiciones de mantenimiento.
  2. Finalmente: monitorear y mantener la mejora continua Si bien un sistema robusto de automatización y control puede ayudar a ahorrar hasta un 30 por ciento de energía, la evidencia sugiere que el 8 por ciento de esos ahorros se pierden por año si no se cuenta con un sistema adecuado de monitoreo y mantenimiento.
    Para garantizar la eficacia permanente de los sistemas de energía de un establecimiento, el nivel gerencial debe ocuparse de implementar un programa agresivo de monitoreo activo de los datos desde el establecimiento de producción, con análisis e identificación de anomalías, y de actuar en base a esa información a tiempo.

Ir al siguiente nivel Las compañías farmacéuticas que se esfuerzan por distinguirse en materia de eficiencia energética, ya sea para ahorrar costos o para alcanzar objetivos ambientales, llegan a un punto en deben afrontar importantes gastos de capital. Esto puede incluir incorporar plantas de agua helada o calderas más eficientes, una planta de combinación de calor y energía o la tecnología necesaria para generar energía renovable.

Las estrategias y medidas para reducir la demanda de energía son esenciales para garantizar que las decisiones relativas a los importantes gastos de capital consideren cargas optimizadas y sostenibles. Así, es posible evitar gastos innecesarios, y las compañías pueden obtener los beneficios previstos para sus inversiones.

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