• Integración: Ventiladores HVAC y controladores de humo

Default Alternative Text

Objetivos de aprendizaje

  1. 1. Conocer los requerimientos del equipo contra incendios, de seguridad de vida y de HVAC con relación al control de humos
  2. 2. Saber cómo integrar el equipo de HVAC a los sistemas mecánicos de control de humos

Los sistemas de control de humos que utilizan equipo mecánico, como ventiladores y reguladores, dependen de la integridad de este equipo para controlar la propagación del humo dentro de un edificio. Los sistemas de seguridad de vida, sistemas contra incendios, y de HVAC deben estar integrados cuidadosamente para garantizar fiabilidad en los sistemas de control de humos.


Ilustración 1: Este diagrama muestra un HVAC típico y un diseño especial de un sistema de control de humos para un edificio alto. Cortesía: JBA Consulting Engineers

Un sistema de control de humo es un sistema que se utiliza para limitar la migración de humos dentro de un edificio debido a un incendio. Hay numerosos métodos para limitar esta migración, y algunos están diseñados para proporcionar un entorno tolerable para que los ocupantes salgan del edificio. Un sistema de control de humos puede incluir barreras físicas que evitan que el humo migre fuera del área, una combinación de barreras físicas y sistemas mecánicos, o únicamente sistemas mecánicos para controlar la propagación del humo.

Muchos de los códigos modelo de construcción y contra incendios, así como normas reconocidas de protección contra incendios delinean los requerimientos para el diseño e instalación de los sistemas de control de humos. Proporcionan una guía sobre los criterios de rendimiento para los numerosos sistemas, así como requerimientos para el equipo relacionado con estos sistemas. Los requerimientos típicos de rendimiento para los sistemas de control de humos que utilizan sistemas mecánicos incluyen una diferencia de presión entre la zona de fuego y las zonas contiguas, o extraer el humo de las zonas de fuego para mantener la capa de humo a cierta distancia sobre el piso ocupado más alto y permitir a los ocupantes evacuar el área de fuego.

Cuando se emplean sistemas mecánicos, un incendio causará que el equipo esté configurado en la modalidad de control de humos. Un sistema de control, como el sistema de alarmas contra incendios, recibe señales de los sensores en el área y proporciona salidas al equipo del edificio para que comience, se detenga, abra o cierre. Éste incluye ventiladores, reguladores, puertas, contraventanas, y otro equipo relacionado con el sistema. Se supervisa este equipo para las posiciones deseadas y se visualiza su posición en el tablero, ya sea gráficamente o por medio de otros tipos de equipo de anunciación.

Sistemas especializados y no especializados

NFPA 92: La norma para los sistemas de control de humos define dos tipos de sistemas de control de humo: son sistemas especializados o no especializados Los sistemas especializados utilizan equipo que está instalado con el único objetivo de proporcionar control de humos. Los sistemas no especializados comparten componentes con algunos otros sistemas, como el sistema de HVAC del edificio. Un sistema no especializado cambia el funcionamiento normal del equipo a la modalidad de control de humos cuando se detecta un incendio. Generalmente, los sistemas especializados están ubicados donde no se utilizan otros ventiladores o reguladores en el funcionamiento normal del edificio, como la presurización de las escaleras o las cajas de los elevadores. Usualmente, los sistemas no especializados están ubicados donde generalmente está instalado otro equipo, como un sistema de HVAC para el control de climatización.

Tiene sentido utilizar sistemas de HVAC para fines de control de humos por múltiples motivos. El principal de ellos son los costos reducidos. Si ya hay ventiladores, reguladores y conductores instalados, ¿por qué instalar otro sistema para controlar humos si el sistema de HVAC puede ser más que adecuado para cumplir con esta función? Sin embargo, es posible que el equipo de HVAC necesite ciertas mejoras para cumplir con la tarea de control de humos. Esto puede incluir el número de correas, el factor de servicio del motor, y el grado de temperatura del ventilador, entre otras cosas. Los ventiladores también necesitarán operar por medio de sistemas de reserva de energía para permitir su funcionamiento cuando se pierda la energía normal. El diseñador y el instalador del sistema de HVAC necesitan entender qué se necesita si se utiliza equipo de HVAC para el control de humos. Las secciones a continuación enfatizan algunos de los aspectos que necesita considerar un diseñador y un instalador.

Ventiladores HVAC

Se pueden adaptar los ventiladores del sistema de HVAC para utilizarlos con fines de control de humos. Hay numerosos factores que hay que considerar al utilizar ventiladores HVAC para el control de humos:

  1. 1. Asegurar que el motor y el número de correas cumplan con los requerimientos mínimos de los códigos
  2. 2. El grado de temperatura del ventilador debe ser apropiado para utilizarlo en el control de humos.
  3. 3. Determinar si el ventilador tiene la capacidad adecuada para cumplir con los criterios de rendimiento del sistema de control de humos, al tiempo que opera con un rendimiento estable

El Código internacional de construcción (IBC) exige que los ventiladores que se utilizan con fines de control de humos tengan 1.5 veces más el número de correas necesarias para la función del diseño, y no menos de dos. Se puede consultar con el fabricante para confirmar el número de correas en uso para la función del diseño; sin embargo, por lo general, se proporcionan los ventiladores de control de humos con un mínimo de dos correas. Esto proporciona redundancia en el controlador en caso de que se rompa o se salga una correa durante el funcionamiento. Los ventiladores de acople directo no tienen el mismo requerimiento para la redundancia de controladores porque no se ven afectados cuando se rompen las correas.

Ilustración 2: Estas correas de motor de ventilador tienen el número mínimo de correas, dos. Cortesía: Trane Co.

El IBC también exige que los motores de los ventiladores operen dentro de las especificaciones de sus placas de fabricante. Esto exige que los ventiladores operen a o por debajo de su caballo de fuerza especificado y que sean seleccionados con un factor mínimo de servicio de 1,15. El incremento en el factor de servicio permite que el motor opere en condiciones nominales de sobrecarga; por lo tanto, mitiga el daño al motor. Sin embargo, en necesario que el ventilador opere de acuerdo con las capacidades definidas en sus placas de fabricante. El incremento en el factor de servicio tiene el objetivo de mejorar la fiabilidad del motor debido a que se espera que éste funcione en condiciones de incendios.

Es necesario que los ventiladores que se utilizan para el control de humos estén diseñados para operar en una porción estable de la curva del ventilador. Todos los ventiladores tienen curvas de rendimiento con base en el flujo de aire proporcionado y la presión estática presente. Si el ventilador está operando fuera de su región estable, no se puede predecir fácilmente el rendimiento del ventilador. Generalmente, esto ocurre a niveles más bajos de flujo de aire o cuando la presión estática es más alta. Cando cualquiera de estas dos condiciones se presenta, hay mayores posibilidades de que el ventilador esté operando fuera de su región estable. Esto puede ser un problema cuando los ventiladores HVAC tienen el tamaño para proporcionar mas flujo de aire en condiciones normales y un nivel de flujo de aire considerablemente más bajo en el control de humos.

Es necesario que los ventiladores de control de humos operen a temperaturas elevadas. Este es principalmente el caso de los ventiladores de extracción debido a que extraen aire que se ha calentado por las condiciones de incendio en el espacio. Por lo tanto, el código exigirá que se clasifique el ventilador para el probable incremento de temperatura que se puede esperar. Hay numerosas formas de calcular el grado necesario de temperatura para el ventilador. La forma más común es utilizar las ecuaciones en el IBC o en la NFPA 92. Éstas se basan en la tasa de liberación de calor de fuego y en la tasa de extracción. En ciertas condiciones, esta ecuación puede producir altos niveles de temperatura que no tienden a alcanzarse, sobre todo en edificios con protección automática de rociado. En edificios con protección automática de rociado y con techos relativamente bajos, no se exceden las temperaturas hasta alcanzar más de 93 C (200 F) porque la activación de los rociadores enfriará las áreas adyacentes. En estas condiciones, sería favorable utilizar los métodos de cálculo que incluyen el aire diluido. El IBC reconoce esto y permite esta estrategia como una excepción.

Como se mencionó previamente, uno de los temas comunes relacionados con los ventiladores HVAC en los sistemas de control de humos es gestionar los requerimientos de flujo de aire para ambos usos. El flujo de aire necesario para el control de climatización puede ser mayor o menor al requerido para los sistemas de control de humos. Se pueden utilizar ventiladores de dos o múltiples velocidades para abordar esto; sin embargo, los niveles de flujo de aire deben estar dentro del rango general del ventilador a un rendimiento estable. Comprender los criterios de rendimiento del sistema de control de humos es crucial al medir los ventiladores. Para los sistemas que utilizan una diferencia de presión, el nivel de flujo de aire de estar ajustado arriba o abajo con base en la construcción del edificio.

Mientras más estrecha esté la construcción, se necesita menos aire para conservar las diferencias de presión. Mientras más amplia esté la construcción, se necesita más aire. Los niveles máximos de fugas permitidos para las barreras de zonas de humo, con base en la categoría de la barrera (es decir, paredes, cercados de salidas, barras, pisos o techos) están dentro de las normas de diseño o códigos aplicables que ejerce la autoridad que tiene jurisdicción. Se deben utilizar estos niveles para determinar el área total de fuga calculada de una zona específica de humo, que también es necesario para incluir otras brechas o aperturas, como las brechas alrededor de las puertas cerradas, puertas de los elevadores, ventanas, o rejillas de transferencia de aire. El área total de fuga, real, una vez construida, generalmente la determina el trabajo, con el cumplimiento de los sistemas determinados por medio del cumplimiento de los criterios necesarios de rendimiento de los sistemas de control de humos. Con frecuencia, no se determina esto hasta las pruebas de aceptación, mucho después de que se haya seleccionado e instalado el ventilador. Debido que esto puede afectar el tamaño del ventilador y motor, asumir una construcción amplia sin sobredimensionar más allá del rendimiento estable es para el beneficio del diseñador.

Uno de estos métodos para el control de humos, conocido generalmente como el método de presurización o control de humos por zonas, establece una presión negativa en la zona del origen y agota el espacio al no proporcionar aire de reposición. Todos los ventiladores extraen hasta el nivel más alto y la provisión de aire se apaga. Esto crea una presión negativa dentro de la zona relativa a las zonas aledañas y con el objetivo de mantener el humo dentro de la zona. Los diferenciales mínimos y máximos de presión en una barrera de zona de humo las define la norma de diseño aplicable o el código de construcción ejercido por la autoridad que tiene jurisdicción. Determinar el diferencial mínimo de presión depende de si se rocía o no la zona de humo relacionada o el edificio. Si no se rocía, se debe realizar la suficiente extracción de aire para garantizar que la zona no será vencida por las fuerzas de flotabilidad o los gases calientes que resultan del incendio.

Se determina el diferencial máximo de presión al mantener las fuerzas necesarias de apertura y cierre de puertas por debajo de los máximos que permiten los códigos, para las puertas que están ubicadas dentro de las barreras de zona de humo. Es necesario evaluar las zonas que tienen una gran cantidad de ventiladores de extracción de utilidad general para determinar si es preciso apagar estos ventiladores durante la secuencia de control de humos o si pueden continuar operando sin afectar el rendimiento del sistema de control de humos. Si se permite que sigan operando, deben apagarse durante las pruebas para simular un corte de energía normal de los ventiladores y confirmar que se cumple la diferencia de presión sin ellos. Si la zona puede alcanzar diferencias mínimas de presión sin los ventiladores, y no hay efectos negativos a causa del funcionamiento de los ventiladores de extracción de utilidad general y del incremento de los diferenciales de presión, no es necesario incluirlos en la secuenciación. Si este no es el caso, entonces se deben configurar los ventiladores para que se alcancen los diferenciales mínimos de presión en modalidades normales o de reserva de energía sin presurizar en exceso la zona. Si la zona tiene demasiada diferencia de presión, se necesitará demasiada fuerza para abrir las puertas. Esto también sería aplicable para las áreas de las cocinas donde los ventiladores de extracción de las cocinas pueden no estar incluidos en la secuenciación de control de humos. Cuando se lidie con los ventiladores de extracción de la cocina, hay que tener cuidado de que la secuenciación de control de humos propuesta no afecte las capacidades operativas de ningún sistema de extinción relacionado con estos ventiladores de extracción de la cocina.

Actualmente, algunos requerimientos de los códigos para edificios altos exigen sistemas de extracción de humos. A falta de sistemas de control de humos, anticipan el uso del sistema de HVAC para la extracción manual de humos después de un incendio. Estos no son sistemas automáticos. Si no se puede cumplir con los requerimientos de extracción de humos por medio del uso de técnicas de ventilación natural, que también lo permite el código, se necesitarán sistemas mecánicos que generalmente requieren cuatro cambios de aire por hora (ACH) como parte de los criterios de rendimiento del sistema. Si el sistema de HVAC no incorpora ventiladores de extracción o liberación, no tiene el tamaño para cuatro cambios de aire, o proporciona un método mediante el cual el aire extraído o liberado contaminado con los derivados de combustión del fuego no puede ser trasladado directamente al exterior sin una recirculación hacia otras áreas del edificio, entonces es posible que se necesiten cambios para cumplir con los requerimientos de extracción de humos. Entender los criterios es esencial al diseñar el sistema de HVAC si se anticipa el uso dual.

Variadores de frecuencia

Se vuelve cada más el variador de frecuencia (VFD) un componente común de los sistemas modernos de control de humos. Ya sea por medio de sistemas no especializados en los que pueden estar implementados los VFD para reducir el uso de energía en los sistemas de HVAC, o por medio de sistemas especializados en los cuales se pueden utilizar los VFD para equilibrar el equipo, los VFD son necesarios para estar en la lista y cumplir con las normas reconocidas. Por ejemplo, todos los requerimientos de la sección 909 del IBC que son aplicables para ventiladores y equipo de control de humos también son aplicables para los VFD, a pesar de que no los mencionan de manera específica. Es responsabilidad del diseñador garantizar que los VFD y otro equipo electrónico sensible estén ubicados en un entorno protegido e instalados de modo que las temperaturas ambientales esperadas no excedan las limitaciones del artefacto. Esto puede ser en un área de temperatura controlada en el edificio, como en un cuarto de equipo mecánico o un cerramiento externo, siempre y cuando se pueda mantener el cerramiento dentro de las limitaciones de temperatura del equipo.

Como se mencionó previamente, el IBC exige que los ventiladores utilizados para el control de humos operen en condiciones estables y no excedan los niveles de caballos de fuerza especificados en sus placas de fabricante. Asimismo, no se permite el uso de los VFD si su configuración podría desestabilizar el rendimiento de los ventiladores o exceder las especificaciones de los caballos de fuerza. Además, es aplicable el factor mínimo de servicio de 1,15 que requiere el IBC. El IBC también exige que los elementos de un sistema de gestión de humos que dependen de una memoria volátil sean provistos de un sistema de alimentación ininterrumpida (UPS) de duración suficiente para abarcar una interrupción primaria de energía de 15 minutos. El diseñador debe considerar posibles sobrecargas de energía o interrupciones y determinar si un VFD contiene una memoria no volátil o si se utilizará un UPS. Esto debe estar claramente identificado en los documentos de construcción para cada VFD especificado para el servicio de control de humos.

Generalmente, los VFD están diseñados con una pantalla táctil o un teclado que pueden incluir la programación y los controles de VFD. Cuando se activa el sistema de control de humos ya sea automática o manualmente en el tablero de control del bombero, hay que ignorar este teclado y desactivar todas las funciones de programación o control. Además, es posible que el teclado tenga una función de «apagado». A pesar de que no lo exige el código, se recomienda retirar el teclado y almacenarlo en una ubicación aprobada. Esto garantizará que la función de «apagado» no se malinterprete como una omisión de seguridad en una modalidad de alarma. Es posible que los fabricantes de VFD necesiten reemplazar el teclado con una cubierta protectora para conservar la lista del VFD y proteger cualquier conexión. Es responsabilidad del diseñador determinar si es necesaria la protección de las conexiones y encontrar el método de protección.

El IBC exige que los equipos de detección contra incendios estén equipados con una unidad de control que cumpla con la norma UL 864. Cuando el tablero de control de la alarma contra incendios da una señal de alarma al sistema de gestión de construcción (BMS), también se necesita una lista de acuerdo con la norma UL 864/UUKL para el BMS. UUKL es una categoría de lista en la norma UL 864 para el equipo de los sistemas de control contra incendios. El equipo que recibe la lista de UUKL ya fue sometido a pruebas de integridad y fiabilidad a largo plazo.

Los requerimientos de la lista de la norma UL 864 no necesariamente son aplicables para los VFD utilizados para control de humos. No es necesario que los VFD estén en las listas de la norma UL 864-UUKL siempre y cuando sean utilizados como un dispositivo final, ya que no son diferentes a un arrancador de motor. Esto significa que la falla de un VFD sólo afectará al ventilador relacionado. Sin embargo, si el VFD está conectado como un control como parte de un sistema de control donde su falla afectará al equipo de control de humos u otras operaciones a excepción del dispositivo final, es posible que el VFD necesite estar en la lista de UUKL. El diseñador necesitará confirmar la aplicación y la arquitectura del sistema al utilizar los VFD como parte de un sistema de control de humos.

Reguladores

Los reguladores para los sistemas de control de humos en realidad no son distintos a los reguladores instalados para proteger montajes clasificados. Deben estar en la lista y cumplir con las normas reconocidas. Para los sistemas que utilicen el IBC como el código, los reguladores contra incendios deben cumplir con la norma UL 555. Los reguladores de humos deben cumplir con la norma UL 555S. Esto es consistente con aquellos requerimientos en la norma NFPA 92.

Ilustración 3: La combinación del regulador contra incendios y de humos está ubicada en los conductos en una barrera clasificada como resistente al fuego. Cortesía: Ruskin

El IBC también delimita el tipo de regulador de humo que se utilizará. Deben tener clasificaciones de fuga no inferiores a la Clase II y clasificaciones de temperaturas elevadas no menores que 250 F. Esto limita las fugas permitidas del regulador a una temperatura más alta esperada en el sistema.

Si se utilizan reguladores de combinación contra incendios y de humos, los requerimientos para el regulador de humos permanece igual; sin embargo, el grado de temperatura para el artefacto de accionamiento del regulador debe incrementar para respaldar las temperaturas elevadas en el sistema. Esto tiene el objetivo de evitar que se cierre el regulador cuando se necesita para la operación normal del control de humos. Con frecuencia, se seleccionan los reguladores contra incendios a temperaturas más bajas de liberación únicamente para los sistemas de HVAC. Generalmente, estos se encuentran por debajo de las temperaturas previstas en la modalidad de humo. El IBC exige que los niveles sean de aproximadamente 10 C (50 F) sobre la temperatura normal de funcionamiento en el conducto (en este caso en la modalidad de control de humos). La temperatura de funcionamiento no puede exceder 176.66 C (350 F).

Algo que puede ser confuso al utilizar reguladores de combinación contra incendios y de humos en los sistemas de control de humos son los requerimientos de temperaturas elevadas para el regulador de humos y los requerimientos de temperaturas elevadas para el regulador contra incendios. El grado de temperaturas elevadas para el regulador de humos es de 121.1 C (250 F), mientras que el del regulador contra incendios es de un máximo de 176.66 C (350 F). Estos no siempre son los mismos parámetros operativos. La temperatura elevada del regulador de humos es la temperatura a la cual el regulador seguirá manteniendo una fuga mínima según su lista, así como el activador del regulador seguirá operando. La configuración del regulador contra incendios a 176.66 C (350 F) esta relacionada con el artefacto activador. Para la mayoría de los reguladores de combinación contra incendios y de humos, la vinculación y el activador proporcionan la misma función de modo que ambos deben estar coordinados. Si la operación normal más 10 C (50 F) es menor que 121.1 C (250 F), entonces, son aplicables los requerimientos de la temperatura mínima elevada para el regulador contra incendios; si es mayor que 121.1 C (250 F), entonces se necesita un nivel más alto.

Los reguladores de humo ubicados en los sistemas de control de humos generalmente están localizados en las barreras de humo o paredes clasificadas como resistentes al fuego. Sin embargo, como se definieron, incluyen cualquier regulador en el sistema de distribución de aire, ya sea que esté localizado en el área o en la unidad. Las unidades HVAC con frecuencia utilizan reguladores para combinar el aire externo, el aire de retorno, y el aire extraído. Es necesario configurar estos reguladores al configurarlos en una modalidad de control de humos para permitir que el sistema funcione de acuerdo con su funcionalidad esperada. Estos reguladores también deben evitar la migración del humo y, de acuerdo con la NFPA 92 y el IBC, estar en la lista.

Conductos

No hay una diferencia real entre los conductos en el sistema de distribución utilizado para los sistemas de HVAC y de control de humos. El único cambio es que los conductos deben estar respaldados por elementos estructurales clasificados como resistentes al fuego que utilicen soportes incombustibles. No hay un requerimiento específico para el tipo de material que hay que utilizar, además de lo que se exige para los sistemas HVAC. Los conductos pueden estar hechos de metal laminado o pueden estar hechos con cartón yeso.

Ilustración 4: Un tablero gráfico típico de un sistema de control de HVAC permite al usuario ver el rendimiento del sistema y hacer modificaciones conforme sea necesario. Cortesía: Trane Co.

El IBC exige que los materiales y juntas de los conductos tengan la capacidad de soportar las posibles temperaturas y presiones a las que estarán expuestos. Deben someterse a una prueba de fuga a 1.5 más veces la presión máxima del diseño. El diseñador debe registrar la presión del diseño del conducto, que con frecuencia es diferente a la presión estática del ventilador. La fuga medida no puede exceder el 5% del flujo del diseño. A pesar de que no está específicamente delineado en el código, generalmente, se realiza la prueba de fugas únicamente para los sistemas de extracción que atraviesan otras zonas de humos para confirmar que no tendrán fugas considerables de humo al extraer el humo de la zona de incendio. Los conductos que están contenidos únicamente dentro de la zona o que proporcionan sistemas de aire no tienen la capacidad de conducir el humo fuera de la zona inicial. Por lo tanto, es común ver que el diseñador marque esos conductos que necesitan una prueba de fugas y no todos los conductos. Sería razonable esperar que se sometan a pruebas de fugas los conductos verticales que atraviesan múltiples pisos, no la porción del conducto que está aislada de la zona.

Otro problema que ha surgido en el uso de sistemas de HVAC para el control de humos es el uso de conductos hechos de materiales de cartón yeso. Es probable que los niveles de fugas para los sistemas de HVAC no se vean afectados para el control de climatización al igual que para el control de humos. La experiencia ha demostrado que al utilizar conductos de cartón yeso para los sistemas de control de humos, es difícil, en el mejor de los casos, cumplir con los requerimientos de las pruebas de fugas. Con frecuencia se han tenido que instalar conductos de metal para reemplazar los conductos de cartón yeso y cumplir con las pruebas de fugas. Por lo tanto, se deben utilizar conductos de metal donde sea posible para evitar efectos por la prueba de fugas durante la puesta en marcha del sistema.

Se deben tomar en cuenta más factores al determinar la ubicación de las salidas de descarga de los ventiladores de extracción o de retorno y sus ventiladores relacionados. Los ventiladores utilizados para la extracción en un sistema de control de humos o de extracción de humos no deben descargar en áreas donde existe la posibilidad de reingresar el humo al edificio o cualquier edificio adyacente. 

Sistemas de control

La modalidad de control de humos, como la define la NFPA 92, es una configuración operativa predefinida de un sistema o artefacto con el objetivo de controlar humos. Esto se logra por medio de un conjunto de secuencias predefinidas programadas en el sistema de control de humos. El sistema de control de humos puede ser un subconjunto del sistema de alarmas contra incendios del edificio, o una combinación del sistema de automatismo y del sistema de alarmas contra incendios del edifico. Cuando se utilizan los sistemas de HVAC, generalmente una especie de sistema de automatismo de edificios (BAS) es parte del sistema general de control de humos.

Ilustración 5: Este tablero gráfico de control de humos del bombero muestra los controles, indicadores de estatus, y las configuraciones gráficas del sistema. Cortesía: HR Kirkland

Un sistema de control de humos necesita información del área para determinar cuándo configurar el sistema. Esto se realiza principalmente por medio de los detectores de humo del sistema de alarmas contra incendios o de la supervisión del sistema de rociado automático del edificio. Cuando el sistema de alarmas contra incendios detecta una de estas condiciones, se procesa una señal y se configura el sistema de control de humos para su secuencia predeterminada para esa zona en el edificio. Dependiendo del concepto empleado de sistema de control, ya sea que el sistema de alarmas contra incendios controle todas las secuencias que omiten el BAS, u ocurra una transferencia de señales que permita que el BAS controle todo o una porción del sistema. En un edificio alto típico, usualmente es una combinación del BAS y el sistema de alarmas contra incendios la que controla el equipo.

Es común ver ambos sistemas, el BAS y el de alarmas contra incendios, controlar el sistema general de control de humos. A pesar de que también es común ver únicamente el sistema de alarmas contra incendios, esto puede duplicar los controles y los costos de cableado y control. Si el BAS es adecuado para las funciones de control de humos (En los Estados Unidos, agregado en la lista de UUKL por UL con fines de control de humos), entonces es aceptable que ambos sistemas controlen los ventiladores y reguladores adecuadamente. En edificios altos de oficinas donde se utilizan los sistemas de HVAC para el control de humos y climatización, el sistema de alarmas contra incendios puede transferir una señal al HVAC o BAS para configurar los reguladores y ventiladores que ya están bajo control con fines de control de climatización. Otros ventiladores, como los ventiladores de presurización de la caja de la escalera, no tienen controles de HVAC y pueden ser controlados directamente por el sistema de alarmas contra incendios.

Los diseñadores de los sistemas de control de humos y de HVAC deben colaborar para determinar el recurso más accesible y fiable para controlar el sistema. Si los diseñadores no divergen en absoluto, se debe tomar en cuenta cómo lograr las funciones de control adecuadas con equipo fiable que ya esté instalado. Esto no sólo es aplicable para los circuitos de campo y controles, sino también para los paneles de interfaz gráficos. No es práctico tener dos paneles de control gráficos para un sistema general de control de humos. Al utilizar dos sistemas de control, hay que considerar el interfaz usuario para permitir el control eficaz y las anulaciones del sistema en una situación de emergencia.

En general, es común ver que se empleen los sistemas de HVAC para fines de control de humos. Puede ahorrar dinero y proporcionar una operación fiable. Al considerar el uso de equipo de doble uso, como los sistemas de HVAC, hay que considerar el impacto que la operación de control de humos y los requerimientos del código tienen en las funciones del HVAC y si el sistema de HVAC puede operar conforme a lo previsto para emergencias.


Allyn J. Vaughn es director de tecnología (CTO) y presidente de JBA Consulting Engineers. Ha estado en Las Vegas por más de 15 años proporcionando servicios de diseño de sistemas de protección y de asesoría de códigos, incluyendo diseño y puesta en marcha de sistemas de control de humos. Stephen Haines es ingeniero de proyectos en JBA Consulting Engineers. Cuenta con más de 5 años de experiencia en el diseño de sistemas de HVAC para el control de humos en varios edificos altos en Nevada, Arizona, California y Macao, China.

CSE_Logo_Color_ID

Gestionado por ContentStream®