El precio de la energía está subiendo, los presupuestos se están reduciendo, las opciones tecnológicas van en aumento, la legislación sobre la construcción verde es más frecuente. En la Unión Europea, todos los edificios públicos deben tener certificados de energía que muestran lo que se está haciendo para reducir el uso eficiente de la energía; América no se encuentra lejos de este panorama.